Vino Tinto Roble

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El vino tinto roble es una de las últimas clásificaciones del vino tinto en función de su crianza. Se caracteriza por tener una crianza de pocos meses, motivo por el cual no es un vino joven, pero estos meses no son lo suficinete para tampoco considerarlo como un crianza. La duración de la crianza de los robles suele estar en tres o cuatro meses, aunque se pueden encontrar casos con crianzas más cortas, poco más de dos meses hasta los seis o siete -muy cercanos a los crianza. Es también conocido como semi crianza o crianza corta.


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Precios de vino tinto roble

Hay 193 tiendas online que venden vino tinto roble. Teniendo en el catálogo de vinos.wine 223 marcas diferentes que se incrementan hasta 1442 si incluimos sus respectivas añadas. Todos estos tintos roble pertenecen a treinta y nueve regiones y denominaciones diferentes, siendo Ribera del Duero la región con más tintos roble. La tempranillo es la variedad de uva más empleada en la elaboración del vino tinto roble, utilizándose hasta otros treinta y cinco tipos de uva diferentes. El precio mínimo de los tintos roble en vinos.wine parte de los 3.33 euros, llegando hasta los 252.00 euros por litro.

¿Qué es el vino tinto roble?

En síntesis, un tinto roble es un vino cuyas virtudes reúnen el atractivo que caracteriza a un vino joven con la complejidad representativa de los vinos de crianza. Claro que su sabor definitivo variará de acuerdo a cada bodega, y es que no existe un consenso entre el tiempo mínimo que debe pasar en barrica.

Pero en el caso particular del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero (creador de esta denominación de origen), que este tiempo no puede ser menor a tres meses. Por ello, es posible encontrar en el mercado vinos tintos robles con una crianza de 3, 9, 9 y 12 meses, siendo este último los más valorados. Recordemos que mientras más tiempo permanezca en barrica parecerá su sabor será más maduro y profundo, y menos al de un vino joven.

¿Cómo se hace el vino tinto roble?

La elaboración del tinto roble es similar al proceso que se utiliza en la producción del tinto joven, con el agregado de que, tras las filtraciones, el producto es depositado en las barricas de roble. Así que luego de pasar las inspecciones correspondientes a la calidad y graduación, la uva es depositada en los pretines para su respectiva moltura.

Por medio del despalillado de la uva, se consigue separar la fruta del escobajo (racimo), a fin de que el grano sea comprimido y, posteriormente, macerado. Considerando que el color del tinto varía en función de la piel de la uva, el proceso de maceración debe realizarse en conjunto con la pulpa de acuerdo con el tiempo deseado.

Tras la fermentación, el vino atraviesa por distintos procedimientos (filtros) en función de los protocolos de cada bodega, cuyo propósito es conseguir propiedades distintivas en la bebida. Como último paso, el producto se vierte en las barricas de roble con el objetivo de darle nuevas y particulares características transferidas por la madera y otros agentes externos, tales como el oxígeno.

Características de los tintos robles

Las cualidades del vino tinto roble son muy variables, se adecúan a los procedimientos adoptados por cada bodega. Sin embargo, este vino reúne características singulares que le permiten distinguirse del resto.

Por ejemplo, mantiene el afrutado sabor del vino joven, frutas rojas como frambuesa o grosella, fusionado con el delicado gusto aportado por la madera tras su corto paso por las barricas. Posee firmeza, potente aroma y, de acuerdo al tiempo de crianza, un color rojo que variará su intensidad.

¿Con qué maridar el vino tinto roble?

Es un vino muy versatil ya que toma propiedades de los tipos de vinos más cercanos, los jovenes y crianzas, pudiendo ser tomado con gran variedad de platos. Va bien para acompañar desde una tabla de quesos -semicurados mejor- salazones y fiambres hasta distintos tipos de pastas como lasaña, canelones y macarrones.

Igualmente, exalta el sabor de carnes blancas como el pavo o el pollo. Además, el gusto del roble permite mantener un buen contraste con los platos picantes, así que se vuelve el compañero perfecto para una velada de comida picosa. También ofrece un buen equilibrio con los pescados, sobre todo de sabor fuerte como las anchoas o sardinas.

Su variedad de matices, aroma, su amplio maridaje y excelente precio por una calidad incomparable, hacen del vino tinto roble una agradable compañía para tus comidas, aperitivos y celebraciones.