Espumoso Reserva

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Precios de espumoso reserva

Hay 135 tiendas online que venden espumoso reserva. Teniendo en el catálogo de vinos.wine 182 marcas diferentes que se incrementan hasta 748 si incluimos sus respectivas añadas. Todos estos espumosos reserva pertenecen a dieciséis regiones y denominaciones diferentes, siendo Cava la región con más espumosos reserva. La macabeo es la variedad de uva más empleada en la elaboración del espumoso reserva, utilizándose hasta otros treinta y siete tipos de uva diferentes. El precio mínimo de los espumosos reserva en vinos.wine parte de los 3.85 euros, llegando hasta los 133.33 euros por litro.

¿Qué es el espumoso reserva?

El vino espumoso reserva es, antes que nada y como su propio nombre indica, un vino espumoso, es decir, un caldo elaborado a partir de un vino base que se somete a dos fermentaciones consecutivas, liberándose con la segunda de ellas una cierta cantidad de dióxido de carbono que, al disolverse en el líquido, genera las típicas burbujas que caracterizan a esta clase de vinos.

La calificación de reserva la adquieren los vinos espumosos cuando transcurre un tiempo mínimo de 15 meses y máximo de 30 desde que las botellas son cerradas tras el tiraje hasta que tiene lugar el degüelle, esto es, la operación destinada a eliminar los residuos sólidos. Si dicho tiempo supera los 30 meses, entonces el vino recibe la calificación de gran reserva.

¿Cómo se hace el espumoso reserva?

Para la elaboración de estos vinos, al vino base, tras haber sido fermentado por primera vez, se le añaden levaduras y azúcares para la segunda fermentación, proceso que se conoce con el nombre de “tiraje”. Esta segunda fermentación, que genera gas carbónico natural y, además, una mayor graduación alcohólica, puede llevarse a cabo siguiendo dos métodos fundamentales: el tradicional, donde la fermentación se efectúa en la propia botella, y el llamado método charmat, donde el proceso tiene lugar dentro de grandes depósitos de acero.

Efectuado el tiraje y antes de que tenga lugar el degüelle, el vino ha de estar un tiempo en contacto con sus lías (restos de levaduras principalmente), ya que solo de este modo adquiere las características sápidas y olfativas que le son propias. Transcurrido este tiempo, se procede ya al degüelle, donde se eliminan definitivamente todas las lías. Pues bien, solo si este tiempo entre el tiraje y el degüelle se prolonga entre quince y treinta meses, el vino elaborado podrá ser considerado un espumoso reserva.

Características

El vino espumoso reserva se distingue por presentar un aspecto muy limpio y brillante, con un gas carbónico perfectamente integrado que da lugar a burbujas muy finas y de lento desprendimiento hasta la superficie, donde forman una delicada corona que revela su larga crianza. Este mayor tiempo de crianza conlleva una evolución muy favorable del vino, habida cuenta la elevada acidez de los vinos base con que se elaboran los espumosos.

Además de los típicos aromas florales y frutales comunes a los espumosos, en los calificados como reserva se pueden apreciar matices de pan tostado, levaduras, lácteos y otros más, tanto más intensos cuanto mayor haya sido el envejecimiento. Son, por lo demás, muy frescos en boca, con una sensación burbujeante justa, ni demasiado débil ni tumultuosa, lo que proporciona un trago delicado y sabroso.

¿Con qué marida el espumoso reserva?

El vino espumoso reserva es ideal para acompañar un gran número de platos, desde los aperitivos más sencillos hasta incluso carnes blancas. Es en todo caso un vino perfecto para acompañar con mariscos y pescados, en especial con los pescados más grasos, toda vez que el efecto del carbónico contribuye a compensar la percepción grasa en la boca. También va muy bien con comidas de ave de corral, siempre y cuando estas no vayan demasiado salseadas.

Un espumoso reserva ofrece también un maridaje excepcional con los postres, ya que complementan perfectamente su sabor. Este maridaje comprende tanto los postres afrutados como incluso los postres de chocolate y los postres de consistencia cremosa. La mejor elección en tales casos son los semi secos y, muy especialmente, los dulces. Finalmente, decir que los vinos espumosos reserva combinan extraordinariamente bien con los frutos secos en general: almendras, avellanas o cualesquiera otros.