Amontillado

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Precios de amontillado

Hay 71 tiendas online que venden amontillado. Teniendo en el catálogo de vinos.wine 59 marcas diferentes que se incrementan hasta 82 si incluimos sus respectivas añadas. Todos estos amontillados pertenecen a dos regiones y denominaciones diferentes, siendo Jerez y Manzanilla la región con más amontillados. La palomino es la variedad de uva más empleada en la elaboración del amontillado, utilizándose hasta otros tres tipos de uva diferentes. El precio mínimo de los amontillados en vinos.wine parte de los 6.33 euros, llegando hasta los 1320.00 euros por litro.

Amontillado: un vino complejo que le debe mucho al clima andaluz.

El amontillado es uno de los grandes tesoros ocultos de nuestra península, un desconocido en el mercado español pese a sus extraordinarias características.
Clasificado como vino generoso o fortificado pues durante su elaboración se le añade alcohol, se elabora, principalmente, en las zonas de Jerez, Sánlucar de Barrameda, Montilla-Moriles, Condado (Huelva)

Cómo un transporte por tierra con mulas inventó de manera casual el vino amontillado

A mediados del siglo XVII se data el origen de este vino peculiar. Cuenta la leyenda que durante el transporte de unas barricas de fino desde Montilla hasta Jerez el vino sufrió unos cambios a causa de una serie de factores.
En ese viaje, el fino se sometía a la fase de crianza biológica, la famosa flor de velo, pero el excesivo calor de la zona, era verano, y algunas filtraciones de aire terminaron por darle también una crianza oxidativa. Al llegar a Jerez el vino mostraba un color topacio y un aroma a avellana que hicieron exclamar a los paisanos gaditanos:”¡este vino se ha amontillado!”. El resto es historia.

El amontillado es un fino o una manzanilla sometido a una combinación de crianzas. Dos zonas son las que ostentan la denominación de origen de este vino único: el marco Montilla-Moriles y el Marco Jerez.

En Montilla se elabora casi únicamente con la variedad de uva Pedro Ximénez pues se ha adaptado mejor a la tierra y a la climatología seca del sur de Córdoba: escasa en lluvias y abundante en calor altísimo.
En el marco de Jerez, la variedad de uva empleada es la palomino.

Cómo se elabora el vino amontillado: un vino que emplea las técnicas del vino fino y del vino oloroso.

Como bien se apunta en el subtítulo, la combinación de dos sistemas de crianza dan como resultado un vino excepcional debido a crianzas largas. El tiempo es fundamental.

En el marco de Montilla no se añade alcohol al mosto puesto que se encuentra en los 15% vol a causa del calor extremo de la zona.
En cambio, en el marco de Jerez, sí se le prepara el encabezado (añadido alcohólico)al vino joven y se sigue un método de criaderas y soleras, particular de esta zona.

Tras el encabezado con alcohol, el mosto crea una capa de levaduras que aportan nutrientes y lo protegen de la acción del oxígeno, conocida como velo de flor. Empieza la crianza biológica que se prolongará durante 3 ó 5 años.

Terminada esta fase, el vino se expone a una fase de oxidación, de 9 a 10 años, donde se realiza un segundo encabezado y se elimina totalmente el velo de flor, el vino va tomando un color más oscuro y rompen los aromas tan característicos. Lejos de perder calidad, en esta fase de oxidación el vino adquiere una personalidad única, extraordinaria y contundente.

Las principales características del vino amontillado

Decíamos que el fino es el vino que se emplea en Montilla y Jerez para “amontillar”, sin embargo en la zona de Sánlucar de Barrameda se emplea la manzanilla, un vino que ha sido tocado por los aires marinos y por las temperaturas más suaves de la costa gaditana.

El vino procedente de la manzanilla posee un color ámbar subido, de oro viejo. En nariz adquiere un aroma más elegante y suave con notas almíbar, regaliz, ebanistería, vainilla, lavanda y monte bajo. En paladar, la untuosidad se impone al principio, pero enseguida el golpe seco, salino, a yodo no admite discusión. La explosión final de sabores impresiona.

El procedente del fino destaca por su color claro, brillante y limpio. Desprende aromas con notas a avellanas, caramelo, pasas y flores. Es persistente, amplio y complejo. En boca, su profundo final, estructurado e intenso abunda en matices de chocolate y cítricos. Es armonía.

Buscando el maridaje perfecto

El vino amontillado, por su complejidad, su sabor contundente y seco, casi dulce, combina con embutidos, ahumados o quesos. Si deseas participar de unas sensaciones fantásticas en boca, debes tomar el vino a una temperatura entre 12º y 14º.

Desde hace un tiempo, está tomando cuerpo la idea de que el amontillado es un vino perfecto para maridar con 1º y 2º platos. Por ejemplo, con espárragos o un cremoso risotto se integra perfectamente este vino. Al ser un vino complejo, combina su complejidad con la de sabores tan particulares como las alcachofas, un consomé o bien cocinas tan especiadas como la hindú.