Vinos de Carinena

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El Cariñena es un tipo de vino que cuenta con Denominación de Origen Protegida, la más antigua de toda la Comunidad Autónoma de Aragón. Se elabora en la zona conocida como Campo de Cariñena, al sur del río Ebro, en la provincia de Zaragoza. Esta comarca vinícola comprende 14 municipios, pudiendo citar, entre otros, los de Augarón, Almonacid de la Sierra, Longares y Paniza. La extensión de sus viñedos es de más de 14.000 hectáreas, distribuidas en un suelo muy permeable a una altitud de entre 400 y 800 metros sobre el nivel del mar.


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Precios de cariñena

Hay 42 tiendas online que venden cariñena. Teniendo en el catálogo de vinos.wine 20 marcas diferentes que se incrementan hasta 104 si incluimos sus respectivas añadas. La garnacha es la variedad de uva más empleada en la elaboración del cariñena, utilizándose hasta otros diez tipos de uva diferentes. El precio mínimo de los cariñena en vinos.wine parte de los 3.68 euros, llegando hasta los 32.66 euros por litro.

Historia

Se tiene constancia que el cultivo de vino en la comarca Campo de Cariñena se remonta a más de dos milenios. Esta larga tradición vinícola prosperó en la Edad Meida bajo la protección de los monasterios. Sin embargo, no fue sino hasta finales del siglo XVII cuando se inició la regulación de la producción, aprobándose el denominado Estatuto de la Vid, que limitaba las plantaciones en atención a la calidad del terreno donde se ubicaran los diferentes viñedos.

La Denominación de Origen no fue reconocida hasta el año 1932, si bien, debido a la Guerra Civil y el posterior periodo de postguerra, el ulterior desarrollo de este vino se vio frenado, no volviendo a despegar hasta finales de los setenta y, sobre todo, los ochenta, época en que tiene lugar un gran salto cualitativo en su elaboración, con una mayor inversión en sistemas de cultivo y la adopción de modernas prácticas enológicas.

Variedades

Para la elaboración de tintos y rosados, la variedad de uva más utilizada es la Garnacha tinta, que constituye el 55% del total de la producción para esta modalidad de vinos, seguida de las variedades Mazuelo y Tempranillo, que comprenderían el 15% de dicha producción. Son uvas grandes dotadas de un color oscuro azulado, con un hollejo grueso y duro, lo que realza su resistencia. Otras variedades de uvas tintas utilizadas en la elaboración de la Denominación de Origen Cariñena serían las Merlot, Syrah, Juan Ibáñez, Monastrell y Vidadillo.

En el caso de los vinos blancos, la variedad de uva más común es la Viura, que engloba el 20% de la producción total, así como también la Garnacha blanca.

En los últimos años estas variedades de uva están siendo complementadas con otras nuevas, como la blanca Parellada y la tinta Cabernet Sauvignon, lo que ha servido para ampliar sustancialmente la gama de esta clase de vinos.

Tipos de vino

La Denominación de Origen Cariñena comprende diferentes tipos de vino, tanto tintos como blancos y rosados, así como varios subtipos en función de su maceración carbónica o el contenido de azúcares. En todo caso, la elaboración, el envejecimiento y el embotellado de estos vinos ha de efectuarse en las bodegas que figuren inscritas dentro del Registro de Bodegas de la Denominación.

Dentro de esta nutrida tipología, los más apreciados son los vinos tintos, que son muy intensos y de gran contenido tánico, con una graduación alcohólica mínima del 9%. Suelen presentar un color picota brillante, con algunos matices violáceos. Son vinos con cuerpo y de buena acidez, sabrosos y soberbios en boca. Poseen una gran versatilidad aromática, con matices que van de lo mineral a lo frutal y mediterráneo.

En los vinos sometidos a crianza, esta se prolongará durante un periodo mínimo de dos años para los tintos y de dieciocho meses para los blancos y rosados, de los que al menos seis meses el vino deberá permanecer en barrica de roble con una capacidad máxima de 300 litros. Para alcanzar la condición de reserva, el periodo mínimo de envejecimiento de los vinos tintos será de 36 meses, con una permanencia de al menos 12 dentro de barricas de roble de capacidad máxima de 330 litros y en botella el resto del tiempo, en tanto que los blancos y rosados estarán sometidos a un periodo mínimo de envejecimiento de 24 meses, con seis en barrica de roble y el resto en botella. Los tintos “gran reserva” requieren un periodo mínimo de 60 meses de envejecimiento, con una permanencia de al menos 18 en barricas de roble de capacidad máxima de 330 litros y el resto en botella, mientras que los blancos y rosados, para alcanzar dicha categoría de “gran reserva” han de tener un periodo mínimo de envejecimiento de 48 meses, con al menos seis en barrica de roble.